Hace muy poco que empezamos a "centrarnos" en el viaje-mudanza e ir preparando cosas. Todavía no me he comprado la Lonely Planet (imprescindible o muy recomendable antes de poner un pie en cualquier país asiático) ni el libro de frases útiles chino-español/español-chino para ir tirando las primeras semanas. Los billetes ya están (1340 eurazos ida y vuelta, qué dolor), pero ahora queda lo peor: tramitar el visado. Piden todo lo siguiente:
- Radiografía de tórax, análisis clínicos, electrocardiograma y no sé qué más, todo en un formulario médico firmado y sellado por el hospital (¿hola?).
- Carta de invitación de la autoridad china (tenemos la copia escaneada, ahora NiuNiu Duplain, si hace el p*** favor, nos reenviará el original, porque nos lo piden).
- Documento de admisión en la universidad de destino (para el visado de estudiante de 6 meses).
- Fotos de carné, pasaporte en vigor, y muchos euribor.
- Solicitud con apartados tan inteligentes como "Indique su nombre anterior. Indique su nacionalidad anterior". Me parece un guiño bonito al taoísmo/budismo, pero escribirlo en un formulario me parece pasarse...
Por supuesto, la parte más divertida es la de las vacunas "opcionales". Porque claro, como estoy doctorada en enfermedades infecciosas por la Universidad de la Vida soy lo suficientemente dueña de mi salud y sentido común para elegir cuál de las 10 vacunas recomendadas voy a ponerme. Depende de las zonas a las que se viaje, la duración de la estancia, pero ninguna es "obligatoria" para China, Hong Kong, Corea del Sur, Tailandia o Vietnam (una tiene que pensar en posibles escapadas vacacionales para llevarse la inyección puesta). De hecho, el Centro de Vacunación Internacional de Madrid no me pondrá ninguna de ellas porque no son países de "alto riesgo". Vamos, que encima me las voy a tener que comprar y pagar yo (ponérmelas no, pero casi). Ojo al dato:
- Tétanos, polio (esas las llevo de serie)
- Difteria
- Fiebre tifoidea (ésta creo que la tengo)
- Hepatitis A (me la pido)
- Hepatitis B (síle)
- Fiebre Amarilla (nole)
- Paludismo (para Yunnan y Hainan) (nole)
- Encefalitis japonesa (áreas rurales de Guangxi y Guizhou) (¿por qué japonesa si en Japón no la piden?)
Sin olvidarnos de la tuberculosis, un mono que te muerde y te pegue la rabia, los mosquitos del cólera, el dengue... En próximos episodios: Catástrofes naturales. Tifones y Terremotos.
El colmo de la sobredosis de información de mi hora para comer (con una completa guía de agosto 2008 de la IATA amablemente prestada por mi jefa -qué jefas más majas me han tocado hasta la fecha-) ha sido descubrir que Taiwán ya no se llama Taiwán: según Wikipedia, República de China (no debe confundirse con República Popular China); según IATA, "Chinese Taipei". ¿Alguien se imagina leer en la tapa de las pilas de un camión de juguete "Made in the Republic of China"? Ni de coña... La política propone, el pueblo dispone.
On parle des préparatifs, en español, on a good hair day
No sé ni una palabra de chino. No es broma. El chino ni siquiera me suena a chino. No estoy segura de poderlo diferenciar del mongol, el vietnamita, el tailandés. Del coreano y el japonés, sí -o eso creo-. ¿Y en qué narices se diferencian el cantonés y el mandarín? Jul es capaz de comunicarse con los que venden "selvesa flía" en Tribunal y decirles: "¿Hola, qué tal? ¿De qué nacionalidad eres? Yo soy francés". Está muy bien para echarse unas risas, pero digamos que no tranquiliza mucho. Al menos sé que prácticamente la totalidad de los chinos no pondrá caras raras si cometo algún error hablando en inglés (algo bueno tenía que tener).
Vale, me está entrando el pánico. Sé por qué voy, pero no sé muy bien a qué. La sensación que tengo es la de saltar al vacío. Este es mi paracaídas: matricularme en la NPU (Northwestern Polytechnic University of Xian) para cursar un semestre de chino y que me den un visado y no ser ilegal y que me metan en la cárcel (no está mal). Empezar a estudiar otro idioma (van seis) no me hace especial ilusión, que quien mucho abarca poco aprieta (o, según Carlos, poco f...). Y en cuanto a buscar trabajo... igual me replanteo si merece la pena ser explotada 40 horas semanales por el equivalente de 50 euros al mes, ¿no?
No tengo billete de avión, no tengo visado, no tengo una guía de China, no tengo la filmografía completa de Jackie Chan.
Tengo miedo, ganas, y un set de palillos lacados en blanco.
On parle des préparatifs, en español