生日快乐!

Bell Tower International Hostel. El establecimiento anima a dejar mensajes en las paredes (incluso proveen los rotuladores). Comida tipo VIPS a precio razonable. Si hace siglos que no comes una ensalada como dios manda, éste es el lugar adecuado.
Hubo diecisiete invitados en el cumpleaños de Jeff y Julien, y todos comimos por 450 yuan en total (no está mal). Ochir, mongol afincada en Francia, se iba al día siguiente; Karel, ella, y los dos chinos que vinieron de regalo no me pagaron ni un duro; Fan se tuvo que ir por no sé qué urgencia y sus espaguetis se los tuve que dar a otros; Javier y Dabu, en la bancarrota... Y yo me pregunto, ¡¿acaso tengo cara de rica heredera?! No sé cómo lo hago pero siempre acabo "invitando" a todo el mundo. Primero y más importante porque eso de ir pidiendo dinero a quien me debe es algo que me mata de la vergüenza, segundo porque lo convierto en euros y pienso, "bueno". Ni agradecido ni pagado, que la gente tiene mucho morro. Aprendan la lección, niños: a los morosos reincidentes, ni agua. Una vez, pase; a diario, quema.

Xian TV2

El 21 de octubre algunos alumnos extranjeros de NWPU se prestaron a participar en un programa de "talentos" de la televisión local, con unos cuantos millones de espectadores. El presupuesto debía de ser mínimo, a juzgar por los decorados cutres a rabiar y los "efectos especiales" de andar por casa. Pasamos un buen rato asistiendo como público, fue una experiencia curiosa, pero cuando hoy lo han emitido sentíamos unas ganas imperiosas de cambiar de canal, por dios qué aburrimiento, ¡y eso que quienes salían eran conocidos y amigos!


Lo que el programa reflejó muy bien es que los extranjeros, efectivamente, no somos para ellos más que unos monos de feria a los que señalar con el dedo y reírles la gracia cuando pronuncian mal.

Folk Teahouse

No alcanzo a comprender que criterios se siguen para incluir o no en las guias de viajes unas cosas u otras. Por primera vez, el Routard hablaba de algo que ni siquiera se mencionaba de pasada en Lonely Planet: la residencia de un alto funcionario del gobierno en la dinastia Qing convertida en espacio de artesanía y casa de té. Sin lugar a dudas, de visita obligada si estas de paso por Xi'an (muy céntrico, en la calle que sale detrás de la Torre del Tambor, a mano izquierda). Además, la degustación de té y la visita guiada (tuvimos una guía para nosotros cuatro, no había prácticamente nadie), con explicaciones detalladas y en perfecto inglés, ¡solo cuesta 20 yuan!
Los amantes del té como yo quedarán encantados con la degustación. Atención a la tetera con forma de melocotón, que sirve para mantener el té caliente, es el único sitio de Xi'an en que la venden, al menos que yo sepa. También puedes comprar té después de la degustación (no te engañes, cuesta lo mismo aquí que en una tienda de fuera, son tés bastante especiales).

En una atmósfera de quietud y paz totales, todavía con el sabor del "concubine lychee tea" en el paladar, recorrimos una serie de patios de madera caoba y farolillos rojos que transportan a otra época. Algunas habitaciones de invitados conservan el mobiliario original.


Pagando un poco más, también se puede asistir a una representación con títeres o con sombras chinescas (chinescas de China, sí, es algo muy típico, se fabrican con piel de animales). Los títeres, por el tamaño y el realismo de las caras, me daban un poco de mal rollo.

Por último, se visitan los talleres de pintura con pincel grueso (tipo acuarela) y figuras recortadas en papel. Ésta de aquí abajo la hizo en un minuto delante de nosotros (ésta es de las facilísimas, una complicada lleva dos días terminarla). Lo que me encandiló fueron las láminas verticales con bambúes dibujados, diez trazos como mucho, muy zen. El problema es que era un poquillo caro, aunque al menos tienes la garantía de que son auténticas porque tienes delante al artista trabajando.

Volveré.

回坊风情街欢迎您

El barrio musulman es una maravilla. Porque puedes echar la tarde y la noche regateando y comiendo, sin aburrirte (y porque no deja de ser curioso ver a musulmanes chinos). Prendas de imitación, pañuelos de seda, juegos de damas chinas, pipas antiguas y otros cacharros, pulseras de jade, libros con las citas de Mao, cometas, gorros de inspiración comunista... Un mercadillo gigante.
Y para llenar el buche: brochetas, húntun, baozi, dulces musulmanes variados (deliciosos, barato y bien embalados para regalo), frutos secos (los cacahuetes son típicos de la provincia), fruta escarchada (les apasiona: ciruelas, kiwi, albaricoques...), crepes rellenas de verdura o carne, una patata dulce, una mazorca de maíz... hasta que revientes. Y con 10 yuan sales comido y bebido. ¿Sí o no? Más fotos aquí.


En el cumpleaños de Pip, nuestro chino/guía espiritual, comimos en un "restaurante" de hot pot (literalmente, "estofado"), que viene a ser una olla de agua hirviendo en medio de una mesa, en la que se sumergen brochetas de verduras, cordero, gambas y patas de cangrejo congeladas, y cualquier otra cosa que se tenga a mano. Mi experiencia hot pot fue espantosa, pero se rumorea que en Sìchuan hacen un hot pot exquisito (y picante a rabiar). Cada vez que salgo a comer me da por pensar que las LTL -tinonino, te incluyo- podrían hacer su propio documental Supersize Me en China porque se pasarían la vida entre McDonald's y KFC, sí o sí?

¿Debería dejarme desanimar a la primera?

Champiñones

¡Aviso a internautas!

Recomiendo dar un repaso a las entradas antiguas del archivo de cuando en cuando, puesto que hay veces que, "mágicamente", aparecen nuevas como de la nada, donde les viene en gana. El motivo es que me gusta publicarlas con la fecha en que empecé a escribir, y no en la fecha en que las remato (sí, a veces con un mes de retraso, me cuesta compaginar la vida de estudiante/ama de casa con la de blogger... 有问题吗?). Quien avisa...

Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio

Blogger Template by Blogcrowds